Hola J,
Hoy, 16 de Julio, entendí que no eres tú, no de nuevo. Hay tantas cosas que quisiera contarte, tanto por compartir, mis ideas, lo que siento, mis sueños, mis planes, que me compré un libro, que estoy leyendo una página nueva de un libro, mis ideas sobre Cabala, sobre Misticismo, pero me doy cuenta de que no eres esa persona. Que, una vez más, estoy echando sobre un jarro roto todas mis aspiraciones y las ganas que tengo de complicidad con alguien. Y puedo salir lastimada de nuevo. No eres tú porque eres voluble, me contestas cuando quieres ciertas cosas, siento que hago cosas para agradarte que soy demasiado expresiva contigo y que tu no eres igual. Que cuando hablo de la Leo no dices nada, y me recuerdas a Rosa en eso. Y sobre todo sé que no soy la única, que hay otras yo, no las he contado. Que te gusta sentirte adorada, y el hecho de que estés en modo avión me dice que hay más, más sexys, con dinero, con casa propia, con negocios, independientes, bonitas, tipo el COVEN, y siento esa puta herida abrirse de nuevo, por eso digo que no, que para mí tampoco es por ahí.
Y me quedo con tantas cosas que por eso mejor vengo y te las digo por acá, con las ganas que quisiera decirtelas y compartirlas, aunque termine llorando, aunque anhele con todo mi corazón un abrazo tuyo. Ojala y pudieras mirarme con amor incondicional y no con compasión, ternura o verguenza. Tengo tantas ganas de ser libre y de vivir sin miedo. Sin miedo a mi propio cuerpo, a mis sentimientos, al futuro, a mi familia, a la perdida, a pertenecer. A mostrarme como soy. Sabes que me dio tristeza hoy? Que en el fondo quisiera eso. Quisiera poder ser bonita, esbelta, vestirme como las demás, oler bien, tener un cutiz perfecto, una tarjeta de crédito con dinero, para poder viajar. Ir a ese encuentro que tendrán.. y no por ellas, -que hueva- lo que quisiera es verte a ti, verte en persona, verte, olerte, y quizás tocarte. Que locura! Dichosas aquellas lesbianas que estarán contigo, que te verán sonreír, que podrán caminar contigo verte bailar. Todo eso que yo quizás no haga nunca, J. Tocarte, que ganas tengo de tocarte.
Cuando paseo por las calles de la ciudad no puedo imaginar que estuvieras aquí en este lugar que tanto odio. Que anduviste en estas calles, que dormiste bajo este cielo. Que raro y que horror porque no me gusta imaginarte aquí, me gusta imaginarte en DF, en la misma ciudad de Karla. Con las cosas que hacen los milenials en la Roma o en la Condesa, no en este lugar gris. Aquí tampoco hubieramos sido amigas, porque nunca hubieras conocido mi interior como me pasa con la gente de aquí. Me gustaría decirte tantas cosas pero tendré que grabar audios para mí. Y quedarme así, porque ya sé que no eres.