25.11.24

El verano pasado

 Su padre iba conduciendo por la avenida central, el tráfico, la lluvia, los coches avanzando lentamente, la lluvia, las luces rojas cambiando a verde a través de la ventana húmeda con gotas esparcidas por el parabrisas. La música jazz en el coche. "Es hora de que aprendas a nadar" le dijo su padre, desesperado por el tráfico. "¿Por qué?" preguntó ella, pensaba que no venía al caso esa conversación en un día de lluvia. Aunque el común denominador fuera el agua. "Te viene bien hacer deporte". Después empezó a explicar la cantidad de beneficios que su cuerpo experimentaría por el hecho de aprender a nadar. Su padre pensaba que era el mejor ejercicio que podía hacer. 

Sin embargo, para Mich que odiaba sentirse húmeda era el peor de los deportes. Ella prefería correr, jugar Basketball como Sandra, tenis, futbol, algo que estuviera al aire libre, donde se viera el cielo, las nubes, el contacto con otras personas sin necesidad de estar compartiendo los fluidos corporales en un mismo contendor de agua. Le parecía asqueroso, y más porque tenía pocos meses de conocer la regla y no quería lidiar con la sangre pintando la alberca de las clases. Le parecía asqueroso, grotesco, gore. Gore como las películas que su hermano veía en la televisión, las fotografías de escenas sangrientas en sus cuadernos, su locura. 

No le dijo, nada, se quedo callada escuchando el saxofon mientras la gente en las calles se cubría con paraguas, saltana los charcos, se movia. El secreto era otro, Mich no sabía como lidiar con ello, como afrontar el hecho de que tenía miedo de estar cerca de otras niñas en traje de baño, mostrar su cuerpo y conocer el de las demás. Tenía miedo de no controlarse y sentir nuevamente aquello del verano pasado, cuando su corazón latía con fuerza y sintió unas ganas irresistibles de besar en la boca a Avril. No, no podía dejarse llevar de nuevo, esta vez no había nadie más que la detuviera. 

Me preguntó la hora

 Nunca desaproveches la oportunidad de hablar con alguien. Si pudiera darte este consejo lo haría mil veces. Gracias a que un día rompí mi barrera conocí a Mich, que ha sido lo mejor y lo único que da estabilidad a mi vida. No sé que haría sin ella. Estarás pensando que es un cliche que escriba sobre eso, pero en verdad, creo que en otra vida hice algo grandioso por alguien para darme la oportunidad de tener a Mich cerca mío, sobre todos los días cuando toca abrir los ojos de nuevo y prepararse para las nuevas sorpresas del mundo. 

Nos recuerdo en aquella recamara horrible de paredes rosas en Los Angeles cuando viajamos para conocer un museo en el que su mejor amiga iba a exponer. Un evento rancio, aburrido lleno de sin calle que estaban ahí por los aperitivos. Muchos que podrías confundir con Blood Orange o Frank Ocean, gente que no hablaba mucho sólo fumaba y comía y arte contemporáneo absurdo. A Mich tampoco le parecía gran cosa todo aquello, pero su amiga estuvo en los peores momentos de su adolescencia, tomándola del cabello en los baños para que no se mojara al llorar, tratando de entenderla, escuchando sus locuras, y bueno, a veces pienso que en realidad fue su primera novia, pero como no quiere que empiece con mis celos inseguros eso no me lo dice. Tampoco es que noto una gran quimica entre ellas. Más bien me parece una chica aburrida, queriendo encajar en el mundo de la industria del arte basura. 

Ese día despertamos y el sol nos acariciaba la cara.  Abrace fuertemente a Mich por el cuello, como no queriendo romper ese  momento nuca. "Me encantas" le dije al oído, en voz suave. Ella volteó y me beso en la boca. "Parece nuestra primera cita" contesta. "Nunca tuvimos una" dije. Es verdad, comenzamos de 9 a 0, un día la vi nos gustamos, me siguió al coche y me preguntó la hora. No le hubiera contestado nada, pero sus ojos, no sé hubo algo que me encantó en ella. Inesperadamente me hizo confiar, y lo hice. De esas cosas que ocurren sin que sepas para que putas sucede pero en mi caso fue a favor. ¿Sería mi madre desde las alturas dándome su bendición? Enviando a alguien para abrazarme todos los años que ella no lo hizo. Déjame creer que eso es cierto. 

7.11.24

No tolero aceptar ideas erróneas.

 "En la madrugada, te llamo en la madrugada, intercambio amor por una noche, dos pastillas y vino rojo". Es parte de una canción que me gusta mucho, desde hace al menos dos años. La  descubrí por casualidad, sentada en unos de los cafés del centro, cuando me había comprado un libro sobre grafología para estudiar la letra de los demás, sobre todo de las personas que me interesan o me abordan. También para saber si Mich está mintiendo en alguno de los  mensajes que me manda en la ropa. He notado que su letra cambia, como si cambiase de humor o de ganas de amarme. A veces muy inclinada hacia a derecha - ¿tiene planes a futuro para nosotras?- en ocasiones dirigiéndose a la derecha, que según el libro, es cuando una persona no quiere abandonar el pasado.  

Tal vez, la que no quiera abandonar el pasado sea yo, siempre preocupándome por la manera en la que resolví los dolores y las equivocaciones de años pasados. Como si el recordarlos ofreciera alguna oportunidad de corregirlos. Como se editaban las películas de cine antiguas, cortando trozos y fingiendo que nunca habían existido.  No sé que tan bueno sea querer reconectarse con el pasado, como si quisieras remover la tierra dura donde intentaste sembrar algo. Inexistente ahora por cierto. "Siempre estás en lo mismo, Lucida, siempre en lo mismo". Oigo la voz de mi abuela, la voz interna, la que me susurra siempre, sobre todo cuando estoy en soledad. 

Tengo muchos defectos, hablo en las noches, sueño despierta, los eventos sociales me agotan de una manera descomunal, no importa si estuve media hora o dos, siempre me quedo sin batería al interactuar con gente. Por eso es un alivio que Mich sea tan extrovertida, así no se dan cuenta de mi ausencia en espacio y tiempo, ella ríe, conversa, si puede baila, y distrae la atención de momento. Yo finjo que la observo riéndome también, pero sé que en el fondo, una de tantas preguntas será, cuánto faltará para para irnos. He aprendido a tolerar sus defectos, como ella los míos. Que es demasiado obsesiva con la limpieza del coche. No lava los platos que usa, compra toneladas de vitaminas y nos las consume hasta que ya van a perder su fecha de caducidad. Le gusta salir a correr los domingos en la mañana y hace un escándalo mientas se prepara. Tiene mucha necesidad de tener sexo. Antes me preocupaba que se fuera con otra, ahora lo contemplo como un acto de servicio de alguien más hacia mi -pero dudo en si exista o en sí sea cierto-. Creo que estoy enumerando más defectos en Mich que en mi como si no los tuviera. Duermo demasiado, tengo mucho miedo al exterior, y sólo sé cocina dos o tres platillos que me gustan a mi, pero no al resto. Y detesto las interacciones familiares. ¿Eso será un defecto o un común denominador? 

Otro defecto podría ser que detesto escuchar ideas estúpidas. Y la mayoría lo son. 

28.3.23

Las agujetas

El agua brotaba por todos lados, no era helada pero tampoco cálida. Los calcetines que llevaba puestos humedecían no sólo mi piel, sino que se enroscaban en los dedos de los pies. Asperos y dóciles. Pude haber muerto electrocutado por las cascadas de agua que brotaban del techo del gimnasio. Sólo estábamos tres personas más y yo. Todos obsesionados con la belleza efímera que da el cuerpo. Y los shorts nuevos que traía puestos. Las gana de cogermelo también pero desde hace tres semanas no aparece en el lugar. Hoy tampoco fue el día. Pero volviendo al tema. Como les decía. Yo corría. Ante el miedo de quedar achicharrado en una descarga eléctrica. Las ganas de no hacer pierna ese día. Y mis pies sumergidos en los charcos del salón. Llueve en todo el país. No recordaba que lloviera en primavera. Y no es tan romántico como parece. Porque me subí empapado al coche y la sensación es tan incomoda para la piel y para el rostro que aún gotea agua hasta resbalando en las orejas. Amárrate las agujetas, presiona el acelerador. Como metáfora de la vida es también esta, presiona el acelerador. No que quedes atrás. Lo que no te cogiste hoy puede que mañana sea. Lo digo, son las lluvias de primavera. Antes del año pasado no me importaban y ni siquiera las notaba. 

13.11.22

Acuarelas des-animadas

Las cosas entre ellas dejaron de tener sentido, ambas sabían que los paraísos no duran toda la vida. Y ése día Alice se dio cuenta de que su sonrisa ya no se dibujaba en su rostro. El cruce de dedos en señal de victoria dejó de simbolizar la unión armoniosa entre ambas, gritarle al resto que tenían algo en común, que se amaban en secreto, que eran ellas, las amigas, las mejores, las amantes.  Quizás la  envidia de otras, la razón por a que los días de humedad parecían más hermosos que los de verano. Secretos en el colchón, abrazadas por las mañanas, tomando del mismo café, ahogadas en poemas infantiles, acuarelas y recortes tontos. Todo eso que las unía, hoy quedaba en un precavido y asqueado secreto porque Alice vio en la foto de su amante la mirada de alguien más, los dedos entre cruzados, los anillos de la maldad. 

Creía, en verdad,  que era posible ganarle a una vibora que se enrosca en los pantanos de la sexualidad desbordada. ¿Por qué lo imaginó tan fácil? ¿Imaginó nadar tanto tiempo en esas aguas si hartarse un poco? , sin la necesidad de ahogarse y dejarse llevar en días de ruina e insatisfacción. Ahora Alice sabía qué esperar. O qué debía de hacer si deseaba otra sonrisa o despertar otra mañana en sus brazos. Joana no era una persona fácil de amar. Y desde hace meses se venía dando cuenta de ello. 

Aún así, sabiendo que la veía como un juego del momento, como una gran estúpida a quien manipular decidió ir  a la fiesta de aniversario de Joana, porque no podía resistirse al color almendrado de sus ojos y a sus impresionantes pechos, que noches atrás, del mismo año en curso, beso y succionó a escondidas, en uno de esos pocos portales en los que ella dejó abierta la puerta, presa de la decepción y la falta de deseo. Un pastel, torpemente adornado con decorados lunares estaba sobre la mesa. Ella la recibió con la sonrisa de quien se siente satisfecha y ni siquiera sabe decir gracias. Con el dolor en el corazón, como una colmena. 


3.3.22

Para terminar con eso...

 Sí, era bonita. Mucho. Me gustaban sus ojos, de un color almendra, grandes, enigmaticos, misteriosos e hipnóticos. Me gustaba su boca, larga, delgada y delicada. De esas bocas que dicen pero al mismo tiempo no quieren decir. Me gustaba su nariz larga, de orificios abiertos, con aparente demanda emocional. Su cabello largo, bicolor, lacio y a veces quebrado. Suelto era una amazona salvaje, recogido era una niña buena creyendo ingenuamente en el amor. Me gustaba más de cabello recogido, con cierto aire de ternura y romanticismo. No sé quien me hubiera gustado que me besara más si la de cabello suelto que seduce a diestra y siniestra, o la de cabello recogido, que no te deja entrar a su corazón. De cualquier manera el perfil de ambas era de ensueño. Y muchos terminamos muertos es ese mar ofuscado de noche. Yo no quise seguir muriendo. 

Y todo terminó porque me parezco más a la madre de lo que quisiera. Y porque no estaba dispuesta (ni energía ni tiempo tengo para morir de amor, llorar de amor, sufrir de amor, padecer de amor, etc). No sé si fue un error regresar después de haberme ido, ahora lo veo como un acierto porque confirme todo lo que pensaba y sentía, porque necesitaba que se me cayera esa venda de los ojos y darme cuenta de que nunca fue lo que dijo, y que en realidad no me soporta. Y tal vez, por suerte, porque necesitaba cerrar esta historia con el drama a mi favor, haciendola ver -y sentir- como lo que es: oportunista y utilitarista. 

Pero creo que lo que más me ayudó fue el ego. No estaba dispuesta a estar por debajo siempre de otras tontas. La dibujante caliente, la astrologa, la que vibra en 689 htz y sabrá Dios cuántas victimas más. Puede continuar su cacería. Yo dejaré de cazar quizás todo este año. Me pregunto si en su lista de alimento de ego emocional hay otras como yo. Y con otras como yo, me refiero a gente que se fue para no volver. Que soltó la rienda y la dejo a ella sola cargando la parte de su historia de victima que de seguro ahora tendrá. Y que irá a lloriquear con sus amigas, y sus gente plebeya del grupo ese que ni likes le da. 

Desprecia a la gente que esta cerca. Pero no ha despreciado a la dibujante, quizás porque le prestó dinero, porque llevó comida para el taller, o porque quiere sacarle un viaje. Me froto las manos (cuando tengo intención de ser mala) como la va a ser la triangulación y los castigos para ella, con qué persona, cómo será el desaire. Porque momentos de rabia va a tener. La tonta cree que me ganó, y seguramente dibujara muñecas con solecitos y corazones y mar y playas y estrellas y montañas y tonterías del tipo. Pero cuando le toque recibir los nuevos castigos que a su tiempo llegaran, espero que se acuerde de mí, y en el fondo diga: "Que inteligente fue al haberse ido". 

Dios, en verdad así lo deseo. 

En cambio, ella pensará que la stalkeo, que estoy buscando pistas, investigando a las nuevas, esas locuras de idiota enamorada. Y no tardará en hacer lives en los que se rie, poner publicaciones donde aparece la astrologa, el rabino o la dibujante. Sobre todo publicaciones de la dibujante y fotos de la dibujante. Creyendo que yo las veré, me ardiré, y lloraré. Lo que no sabe es que ni pienso, ni intencion alguna tendré en ver algo que venga de sus redes y de donde esta ella. Por fortuna ya corté el radar de personas que la siguen. Ahora solo falta tener la fortaleza interior yo de no entrar a NADA, entendido a fucking NADA. Solo así habré ganado yo misma. 

Puedo hacer dos juegos, el de marzo será que si no entro a nada de ella en todo marzo,  habrá castigo para la dibujante por estar burlandose de mi en las fotos. Lo importante es sobrevivir  a las tres semanas. Así que ya, no veré nada. Y espero que a la dibujante le empiecen a llegar los castigos. 

En fin, así terminó todo. Sí, yo del pasado, tenías razón. 



16.7.21

Me dan ganas de escribir

 Hola J, 


Hoy, 16 de Julio, entendí que no eres tú, no de nuevo. Hay tantas cosas que quisiera contarte, tanto por compartir, mis ideas, lo que siento, mis sueños, mis planes, que me compré un libro, que estoy leyendo una página nueva de un libro, mis ideas sobre Cabala, sobre Misticismo, pero me doy cuenta de que no eres esa persona. Que, una vez más, estoy echando sobre un jarro roto todas mis aspiraciones y las ganas que tengo de complicidad con alguien. Y puedo salir lastimada de nuevo. No eres tú porque eres voluble, me contestas cuando quieres ciertas cosas, siento que hago cosas para agradarte que soy demasiado expresiva contigo y que tu no eres igual. Que cuando hablo de la Leo no dices nada, y me recuerdas a Rosa en eso. Y sobre todo sé que no soy la única, que hay otras yo, no las he contado. Que te gusta sentirte adorada, y el hecho de que estés en modo avión me dice que hay más, más sexys, con dinero, con casa propia, con negocios, independientes, bonitas, tipo el COVEN, y siento esa puta herida abrirse de nuevo, por eso digo que no, que para mí tampoco es por ahí. 


Y me quedo con tantas cosas que por eso mejor vengo y te las digo por acá, con las ganas que quisiera decirtelas y compartirlas, aunque termine llorando, aunque anhele con todo mi corazón un abrazo tuyo. Ojala y pudieras mirarme con amor incondicional y no con compasión, ternura o verguenza. Tengo tantas ganas de ser libre y de vivir sin miedo. Sin miedo a mi propio cuerpo, a mis sentimientos, al futuro, a mi familia, a la perdida, a pertenecer. A mostrarme como soy. Sabes que me dio tristeza hoy? Que en el fondo quisiera eso. Quisiera poder ser bonita, esbelta, vestirme como las demás, oler bien, tener un cutiz perfecto, una tarjeta de crédito con dinero, para poder viajar. Ir a ese encuentro que tendrán.. y no por ellas, -que hueva- lo que quisiera es verte a ti, verte en persona, verte, olerte, y quizás tocarte. Que locura! Dichosas aquellas lesbianas que estarán contigo, que te verán sonreír, que podrán caminar contigo verte bailar. Todo eso que yo quizás no haga nunca, J. Tocarte, que ganas tengo de tocarte. 

Cuando paseo por las calles de la ciudad no puedo imaginar que estuvieras aquí en este lugar que tanto odio. Que anduviste en estas calles, que dormiste bajo este cielo. Que raro y que horror porque no me gusta imaginarte aquí, me gusta imaginarte en DF, en la misma ciudad de Karla.  Con las cosas que hacen los milenials en la Roma o en la Condesa, no en este lugar gris. Aquí tampoco hubieramos sido amigas, porque nunca hubieras conocido mi interior como me pasa con la gente de aquí. Me gustaría decirte tantas cosas pero tendré que grabar audios para mí. Y quedarme así, porque ya sé que no eres. 

El verano pasado

 Su padre iba conduciendo por la avenida central, el tráfico, la lluvia, los coches avanzando lentamente, la lluvia, las luces rojas cambian...