Sí, era bonita. Mucho. Me gustaban sus ojos, de un color almendra, grandes, enigmaticos, misteriosos e hipnóticos. Me gustaba su boca, larga, delgada y delicada. De esas bocas que dicen pero al mismo tiempo no quieren decir. Me gustaba su nariz larga, de orificios abiertos, con aparente demanda emocional. Su cabello largo, bicolor, lacio y a veces quebrado. Suelto era una amazona salvaje, recogido era una niña buena creyendo ingenuamente en el amor. Me gustaba más de cabello recogido, con cierto aire de ternura y romanticismo. No sé quien me hubiera gustado que me besara más si la de cabello suelto que seduce a diestra y siniestra, o la de cabello recogido, que no te deja entrar a su corazón. De cualquier manera el perfil de ambas era de ensueño. Y muchos terminamos muertos es ese mar ofuscado de noche. Yo no quise seguir muriendo.
Y todo terminó porque me parezco más a la madre de lo que quisiera. Y porque no estaba dispuesta (ni energía ni tiempo tengo para morir de amor, llorar de amor, sufrir de amor, padecer de amor, etc). No sé si fue un error regresar después de haberme ido, ahora lo veo como un acierto porque confirme todo lo que pensaba y sentía, porque necesitaba que se me cayera esa venda de los ojos y darme cuenta de que nunca fue lo que dijo, y que en realidad no me soporta. Y tal vez, por suerte, porque necesitaba cerrar esta historia con el drama a mi favor, haciendola ver -y sentir- como lo que es: oportunista y utilitarista.
Pero creo que lo que más me ayudó fue el ego. No estaba dispuesta a estar por debajo siempre de otras tontas. La dibujante caliente, la astrologa, la que vibra en 689 htz y sabrá Dios cuántas victimas más. Puede continuar su cacería. Yo dejaré de cazar quizás todo este año. Me pregunto si en su lista de alimento de ego emocional hay otras como yo. Y con otras como yo, me refiero a gente que se fue para no volver. Que soltó la rienda y la dejo a ella sola cargando la parte de su historia de victima que de seguro ahora tendrá. Y que irá a lloriquear con sus amigas, y sus gente plebeya del grupo ese que ni likes le da.
Desprecia a la gente que esta cerca. Pero no ha despreciado a la dibujante, quizás porque le prestó dinero, porque llevó comida para el taller, o porque quiere sacarle un viaje. Me froto las manos (cuando tengo intención de ser mala) como la va a ser la triangulación y los castigos para ella, con qué persona, cómo será el desaire. Porque momentos de rabia va a tener. La tonta cree que me ganó, y seguramente dibujara muñecas con solecitos y corazones y mar y playas y estrellas y montañas y tonterías del tipo. Pero cuando le toque recibir los nuevos castigos que a su tiempo llegaran, espero que se acuerde de mí, y en el fondo diga: "Que inteligente fue al haberse ido".
Dios, en verdad así lo deseo.
En cambio, ella pensará que la stalkeo, que estoy buscando pistas, investigando a las nuevas, esas locuras de idiota enamorada. Y no tardará en hacer lives en los que se rie, poner publicaciones donde aparece la astrologa, el rabino o la dibujante. Sobre todo publicaciones de la dibujante y fotos de la dibujante. Creyendo que yo las veré, me ardiré, y lloraré. Lo que no sabe es que ni pienso, ni intencion alguna tendré en ver algo que venga de sus redes y de donde esta ella. Por fortuna ya corté el radar de personas que la siguen. Ahora solo falta tener la fortaleza interior yo de no entrar a NADA, entendido a fucking NADA. Solo así habré ganado yo misma.
Puedo hacer dos juegos, el de marzo será que si no entro a nada de ella en todo marzo, habrá castigo para la dibujante por estar burlandose de mi en las fotos. Lo importante es sobrevivir a las tres semanas. Así que ya, no veré nada. Y espero que a la dibujante le empiecen a llegar los castigos.
En fin, así terminó todo. Sí, yo del pasado, tenías razón.